lunes, 12 de diciembre de 2011

Entre puntos suspensivos



Evolución. Dolor. Fortaleza.


(.Te.quiero.)

jueves, 20 de octubre de 2011

Delirio

¿De qué te hablaría mañana?  Tal vez del miedo que pude sentir anoche, cuando bajé repentinamente del tiovivo de ilusiones y cayó sobre mi una realidad triste, al percibir el peso insostenible de la incertidumbre.
Te explicaría que los días sin ti son simplemente una espera. Que odio no poder sentir la plenitud de tu presencia a mi lado. 
Te hablaría de días de sol, de vacaciones futuras. Tomaríamos un café y te contaría curiosidades, historietas y rumores.
Veríamos la puesta de sol y después la luna. Y el frío nos daría igual.
Y te miraría.
Y te besaría. 
Y te abrazaría.






domingo, 2 de octubre de 2011

Pigmento

Otoño ha vuelto demasiado rápido, y con él todas sus consecuencias.
Aunque la verdad es que no me desagrada. Volver a la rutina. Las despedidas, pero sobretodo los reencuentros. Saber hacer la maleta en diez minutos. Vivir con ellas. Las ganas de veros. Pisotear las hojas secas. Sentir el frío de tus manos.


Sé que sigo el camino correcto. 

lunes, 12 de septiembre de 2011

Vínculo

    A veces me enfado conmigo misma, desearía demostrarles lo importantes que son y la soledad que siento cuando no están. Pero por mucho que me esfuerzo nunca lo consigo del todo. No saben lo que llego a necesitarles ni lo que me llega a reconfortar un abrazo suyo. Tampoco saben que creo que son los mejores amigos que podría tener, que valoro todas y cada una de las características que les hacen especiales y que sueño con ellos casi cada noche porque así me da la sensación de que pasamos más tiempo juntos.


    Nos quedamos en silencio. Les miro. Inevitablemente intento averiguar en que están pensando. Suelo saber más de lo que creen y aún así menos de lo que me gustaría. Sonrío. Y en momentos como este me doy cuenta de lo feliz que me hace que estén en mi vida.




   Saber que sin vosotros duele más. Os quiero.

lunes, 22 de agosto de 2011

Soñar

Cuantas veces soñé contigo sin conocerte. Cuantas veces pensé en ti aunque no conociera tu rostro. Cuantas veces me dirigí a ti, aún sabiendo que no me escuchabas. Cuantas veces te extrañé.
No sabía cómo, tampoco sabía cuándo, pero tenía la absoluta certeza de que algún día te encontraría.
Ahora que estás junto a mi, me basta una sola mirada para descubrirte y una sonrisa para amarte aún más.

Te quiero.